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jueves, 22 de agosto de 2024

Día 17 - 22 agosto 2024

Último día, se nos acabaron las vacaciones.

Nos levantamos sin nada de prisa disfrutando de un rato extra de la cama. Preparamos las maletas y nos vamos andando al Kungsdträdgårten, para evitar tener que cruzar hasta la parada de Gamla Stan. Esta nueva ruta es más plana y así evitamos las calles adoquinadas.


Nos depedimos de la Gamla Stan volviendo a pasar por la plaza Slottsbacken. Esta vez nos fijamos que a parte del obelisco aqui también se encuentra la estatua de Carlos XIV Juan (Karl XIV Johan).


Nos pasamos de largo el metro por ir despistados y acabamos cogiendo el tranvía hasta T-Centralen.

Vamos a buscar el tren regional ya que vamos bien de tiempo y así nos ahorramos otra vez el precio del Arlanda Express.


Esta vez se nos escapa por pocos minutos así que nos toca esperar. Cuando llega tardamos unos 30 minutos en llegar a la terminal del aeropuerto.


Realizamos unas compras de última hora, comemos y embarcamos rumbo a Copenhague para enlazar aquí con el vuelo destino a Barcelona.


En este aeropuerto empezó nuestra aventura por los países nórdicos el año pasado, y pone fin a nuestra ruta por el bàltico y nórdicos.


Llegamos a casa sin problemas, todos los vuelos salen en hora y con esto concluimos nuestras vacaciones, ¿cual será el siguiente destino?

domingo, 21 de agosto de 2022

Día 9 - 21 Agosto 2022

Madrugamos y nos plantamos en el desayuno a las 7:30 de la mañana, desayunamos en 15 minutos y ponemos rumbo a Porto Torres. 



En una hora y media de coche llegamos a la cola del ferry. La cola es larga y no se mueve, Esther se impacienta.

Aaron se baja para ir a hacer el check-in caminando a la altura de la larga cola de coches, para al final descubrir que el check-in lo hacen los propios empleados del puerto si dispones de un billete electrónico, que es nuestro caso.

Aparcamos el coche y visitamos las dos tiendas que hay de recuerdos. Esther quiere un café, pero la cola para la cafetería es tan larga que desiste enseguida.

Poco después procedemos al embarque y a la odisea de que nos asignen un camarote.

Esta vez si que nos toca pasar por recepción del barco para que nos den las tarjetas que nos servirán como llave de los camarotes.

Haciendo la cola Esther escucha como la gente protesta por el mal servicio y que por culpa del retraso tenemos derecho a un reembolso y a un desayuno gratis. Dado que ya habíamos desayunado y que la cola del desayuno gratis es muy larga, pasamos de hacerlo.

Pasamos por el camarote a dejar nuestras cosas, y vamos a comer a uno de los restaurantes del barco, la comida es cara y muy mala. 


Subimos a cubierta para tomar un café y el aire aquí es insoportable, vemos que debido a ello las piscinas del barco están vacías de agua.



Volvemos al camarote para pasar el resto del viaje entre sudokus, switch, lectura y pelis. 

Llegada la noche y a pocas horas del desembarque Dídac se duerme. 

Aguantamos en el camarote lo máximo que podemos, ya que el aviso de dejarlos libres e ir a esperar el desembarque lo hemos escuchado hace rato, pero para esperar sentados en el suelo como en la ida esperamos tumbados cómodamente.

Salimos del barco, y hacemos un McDonald's antes de llegar a casa y meternos en la cama para dormir.


Arrivederci Sardegna!

viernes, 16 de agosto de 2019

Día 10/11 - 16/17 agosto 2019

Nos vienen a recoger puntualmente, somos los únicos turistas rumbo al aeropuerto así que agradecemos enormemente no tener que hacer paradas en hoteles para recoger gente .


Nos pasamos la hora y cuarto que dura el trayecto durmiendo. A esa hora el aeropuerto está vacío, facturamos las maletas y rumbo a Atlanta, donde hacemos escala de 6h. Debido al cambio horario perdemos casi 1 día volando pero finalmente llegamos a casa.

Próximo destino Nápoles!



miércoles, 7 de agosto de 2019

Día 1 - 7 agosto 2019

Llegó el gran día!!!

Llegamos al aeropuerto con tiempo para pasar los controles de seguridad, y nuestro avión de la compañía Delta dirección Atlanta sale puntualmente.

Teníamos miedo de que Dídac al ser tan pequeño y movido la liara en el avión, pero se ha portado estupendamente y ha dormido casi todo el tiempo.


Llegamos a Atlanta y las 3 horas de tranfer se nos hacen eternas, aún más cuando en las pantallas anuncian que el vuelo hacia Cancún saldrá con una hora de retraso. 



Dídac se impacienta un poco pero por fin subimos al avión y nuestro hijo vuelve a dormirse.


Llegamos a Cancún agotados y exhaustos, aun nos queda una hora y media más para llegar a nuestro hotel, El Bahía Príncipe Tulum.



Nos cuesta bastante encontrar a nuestro chófer, tenemos que salir del aeropuerto para dar con él, Berta ya nos avisó, pero no creímos que éste iba a estar tan lejos.

Una vez en nuestro hotel, la entrada nos deja sin palabras, la palapa de recepción es inmensa y el check in lo hacemos rápidamente porque la chica de recepción entiende que estamos muy cansandos y nos agilita mucho este trámite.


Una vez en nuestra inmensa habitación, nos metemos en la cama y a dormir todo lo que el jet lag nos permita.