martes, 13 de agosto de 2024

Día 8 - 13 agosto 2024

Hoy nos despedimos de Riga. Aaron va a buscar el coche y de camino aprovecha para fotografiar la ciudad sin turistas, es muy pronto y las calles están desiertas.







A 50km de Riga, realizamos nuestra primera parada, Sigulda. Nos informamos de lo que tenemos que visitar en esta ciudad y nos ponemos manos a la obra.



Lo primero es visitar sus dos castillos: el Nuevo Castillo de Sigulna (Siguldas Jaunā pils) y el antiguo Castillo de la Orden de Livonia (Livonijas ordeņa Siguldas pils). Aparcamos en la puerta de estos castillos, que están muy próximos el uno del otro, en un parking gratuito.


La entrada combinada para familia nos cuesta 4,50 por adulto y 3,50 por niño, en total 12,5€

Para el castillo nuevo disponemos de una audioguía, que se adjudica Dídac. Visitamos sus diferentes plantas y salas. 






Desde él se puede ver el puente que conecta con el viejo castillo. 




Pasamos al castillo antiguo. Este tiene menos cosas que visitar, pero la torreta y la sala con el trono gigante nos encantan.








Jugamos en unos columpios cercanos y seguimos la ruta.





A 700m hay un teleférico (cable car) en el Sigulda Adventures que nos servirá para cruzar a Krimulda. Este teleférico nos cuesta 14€ por adulto y 8€ por niño (solo ida). Parte cada 30min y tarda 5min en cruzar desde Sigulda hasta Krimulda.






Nada más dejar el teleférico seguimos un sendero que nos lleva a las ruinas del castillo de Krimulda 
(Krimuldas pils).



 Seguimos el sendero hacia la cueva de Gutmanis (Gūtmaņa ala).





Pasando la cueva tenemos que decidir si seguir andando por el bosque o hacerlo por el arcén de una carretera, nos parece más corta esta última opción y seguimos la carretera.


El calor aprieta, y la carretera asciende por una ladera, al llegar a la cima estamos agotados y sudados, pero ya hemos llegado a Turaida, donde nos encontramos la reserva museo de Turaida. Un museo al aire libre con recreaciones de viviendas y estatuas de la vida en esta localidad, además de ser la ubicación del castillo de Turaida (Turaidas pils).



Aquí invertimos mucho tiempo en visitar cada estancia del castillo, cosa que nos retrasa mucho. Esther se agobia bastante.

















De vuelta a la entrada visitamos la Iglesia luterana (Evaņģēliski luteriskā baznīca).



Una vez acabada esta larga visita decidimos volver a Sigulda a recoger nuestro coche, pero en vez de coger el teleférico de vuelta, lo que hacemos es coger un autobús de regreso que nos cuesta solo 0,70€ por persona y nos deja justo al lado de nuestro aparcamiento.


Son las 4 de la tarde y aún no hemos comido así que toca parada rápida en un Hesburger. El ritmo de trabajo de los empleados en esta cadena de hamburgueserías, y en general en los establecimientos que visitamos, nos desespera.

Con la barriga llena vamos al siguiente punto, Līgatne. Al llegar más allá de las 17h nos encontramos con la oficina de turismo cerrada. Encontramos uno de los sellos del Camino de Lituania y sellamos nuestra hoja de ruta.


Decidimos ir a ver la reserva de animales Nature Trails. Esta reserva cuenta con un sendero de 4 km que transcurre por un bosque, dividido en diferentes zonas, con animales en semi-cautividad.


Llegamos a falta de 5min para que cierre. La chica que nos atiende, muy amable, nos deja entrar gratis indicando que tenemos tiempo para hacer el sendero pero no asegura que veamos animales.

Comenzamos la caminata con nuestro hijo Dídac emocionadisimo pensando en todos los animales que va a ver, y con un mapa del lugar nos va indicando por dónde tenemos que ir, lógicamente, nos perdemos.


Después de 15min andando, llegamos al primer punto dónde se encuentran los animales, y resulta que estos ya están en sus jaulas o recintos. No debimos haber perdido tanto tiempo en el castillo de Turaida...


Decidimos no perder más tiempo aquí y seguir nuestra ruta.



Dídac se decepciona bastante, ya que no quería irse “sin fotografiar un animal salvaje”.

Justo en el parking se nos acerca un gato, no sabemos si cuenta como salvaje pero lo fotografiamos e incluso Dídac lo acaricia.


Decepcionados vemos que el siguiente destino es Āraiši para ver un lago y una fortaleza. Cansados, siendo tarde y con el cupo de castillos cubierto por hoy decidimos ir directamente al apartamento en Cēsis para descansar. Cenamos algo rápido y a la cama que mañana nos esperan 300km de coche hasta Tallin.

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