martes, 20 de agosto de 2024

Día 15 - 20 agosto 2024

Las vacaciones ya están llegando a su fin, pero aun nos quedan varias visitas que queremos realizar en Estocolmo.

Nos levantamos y nos dirigimos a la isla de Riddarholmen para ver su iglesia (Riddarholmskyrkan) pasando por las mismas calles que visitamos ayer, esta vez sin turistas porque es muy temprano.




Paramos a desayunar para coger fuerzas.

Llegamos diez minutos antes de que abran la iglesia (10am) así que toca esperar. 


Hacemos fotos por la plaza Birger Jarls Torg. A parte de la iglesia vemos los juzgados (Svea hovrätt) y a la estatua de Birger Jarl, monumento de bronce en honor al fundador de Estocolmo.


La iglesia nos cuesta 230SEK por adulto y 30SEK por Dídac.

No es una iglesia muy grande, es más, parece inacabada y muy sencilla, pero aquí yacen los restos de todos los reyes suecos.


Sus paredes están decoradas con infinidad de escudos reales de todas las casas europeas y también de mandatarios internacionales.





Y por todas partes nos encontramos las sepulturas de los reyes suecos y sus familiares, con infinidad de ataúdes de diferentes tamaños y materiales.



Desde  aquí cogemos el metro en Gamla Stan para dirigirnos a Medborgarplatsen. 


Paseamos por la zona para ver:
  • Una mezquita
  • La iglesia de Santa Caterina cuya entrada es gratuita



  • Mosebacke torg (plaza con torre de las aguas)

Desde aquí nos dirigimos a la pasarela que lleva al elevador de Katerina. Las vistas son estupendas y podemos ver toda la ciudad a nuestros pies.







En este enclave Esther recibe una llamada de sus amigas Ester y Charo y les comparte las vistas

Pensábamos bajar de este mirador en el elevador, pero este no funciona, así que nos toca bajar a pie.



Paseamos por la calle Götgatan y luego nos dirigimos a la iglesia de María Magdalena. 


La entrada la realizamos a través de un bonito jardín, visitamos el interior de la iglesia, y salimos por su cementerio.






Cogemos el metro en Slussen justo a los pies del elevador.


Bajamos en la estación central para dirigirnos a la plaza Sergels Torg.


Aquí pasamos el rato jugando a diferentes juegos para niños, y no tan niños, que están colocados en esta plaza peatonal, también nos damos una vuelta por sus tiendas



Recorremos las calles aledañas buscando un Subway para comer porque a Aaron le ha venido el antojo.


Después de comer nos acercamos al Parlamento, no tenemos muy claro si se puede visitar, pero después de preguntar a la policía que vemos en una de las puertas, nos dejan entrar por una de las puertas laterales de la calle Riksbron. Tenemos que pasar un arco de seguridad y dejar las mochilas en una taquilla.


En esta visita nos permiten acceder al parlamento mientras se esta llevando a cabo un pleno. Las únicas restricciones es que no se puede hablar ni hacer ruido, cosa que vemos complicada yendo con Dídac, pero se comporta perfectamente.


Estamos unos minutos observándolo todo, y nos deja asombrados que solo hayan cinco diputados en el pleno.

Abandonamos de esta sala que es como una grada, y vamos a otra lateral cerrada en la que si que podemos hablar y tomarnos unas fotos.



Salimos del Parlamento y consultamos  google para ver si podemos visitar el museo Vasa,  pero vemos que está cerrado hoy, así que cogemos el tranvía para ir al Gröna Lund, parque de atracciones de Estocolmo.

A punto de llegar, cuando íbamos a comprar las entradas, vemos que cierra los lunes y martes así que abortamos el plan.

Dídac se queda bastante chafado y solo tiene ganas de volver al apartamento, pero lo convencemos para ir a ver un museo, el Museo Nórdico.




La entrada cuesta 170SEK por adulto, los menores entran gratis.


El Museo Nórdico de Estocolmo abarca la historia de los pueblos de los países nórdicos a través de una colección de objetos cotidianos, imágenes, joyas, muebles, etc. 


Una de las partes más interesantes del Nordiska Museet es la sala dedicada a los Sami, un pueblo indígena del norte de Europa que ha sobrevivido en la región de Laponia gracias a la pesca y la caza, sus dos principales actividades. El museo expone sus vestimentas, armas de caza y tradiciones históricas.


Además de los objetos expuestos, el museo ofrece un recorrido por la cultura y las costumbres nórdicas. Rituales, formas de celebración, días festivos y muchos otros eventos que conformaban el día a día de estos pueblos.





 
A parte de todas las exposiciones una de las piezas que más llaman la atención es la inmensa escultura de roble del rey Gustavo Vasa que da la bienvenida al museo y nos acompaña al fondo en cada cambio de sala.


La exposición se divide en varias salas que recrean el estilo de vida nórdico desde el siglo XVII hasta nuestros días. En la planta baja podemos ver como los nativos pasaron de vivir en rudimentarias casas a las comodidades de la vida moderna.


Después de visitar el museo nórdico nos dirigimos al museo vikingo.


La entrada nos cuesta 189SEK por adulto, los menores de 7 a 14 pagan 149SEK, pero nos atiende una chica muy simpática y habladora que no nos cobra la entrada de Dídac.

A él le dan un papel para que vaya buscando runas vikingas escondidas por la exhibición, y para encontrarlas debe leer las adivinanzas. Si lo completa le darán un diploma.


Dejamos las mochilas en las taquillas y no hemos empezado la visita, cuando Dídac ya encuentra una runa escondida, ya lo tenemos entretenido!


Empezamos a ver todo por nuestra cuenta, cuando avisan por megafonía que el tour guiado empieza en unos minutos.



Una chica vestida de época nos empieza a explicar la historia de los vikingos y la primera pregunta se la hacen a Dídac y él contesta correctamente a “¿quien eran los vikingos?”.

Esta visita dura 30min y es bastante interesante, incluso se bromea de la adaptación de Netflix con la serie Vikingos y nos explican el por qué de los cuernos en los cascos del pueblo vikingo, por culpa de las operas nórdicas de Richard Wagner.


Al acabar nos indican que en breve cierran una atracción que tiene el museo así que nos acercamos corriendo.

Es una atracción como las de Disney en la que vas montado en un vagón, y vas recorriendo diferentes dioramas dónde narran una historia ficticia sobre una familia nórdica, para explicar un poco como era la vida de los vikingos.


Está atracción está bastante entretenida, dura 10 minutos y el audio se puede escuchar en castellano.

La salida del museo se realiza por la tienda de souvenirs (como en todos los museos), pero antes debemos volver a la exposición para encontrar la runa que le falta a Dídac para que le den el diploma de cazador de runas.

¡Lo conseguimos! Así que Dídac sale con su diploma y nosotros con algún souvenir.

Al volver hacia el metro pasamos por el medio de un jardín.


Salimos del museo y antes de coger el metro vemos el exterior de la Iglesia de Clara (S:ta Clara kyrka) ya que nos la encontramos cerrada.



Antes de volver al apartamento nos colamos un momento en el museo Nobel para ver como es por dentro.
 


Llegamos a nuestro apartamento agotados, pero Aaron aun tiene fuerzas para acercarse al supermercado y coger algo para la cena.

 
Nos vamos a dormir pronto, porque mañana a las 10h tenemos que estar en la puerta del Ayuntamiento para visitar este famoso edificio,