Despertamos en Plunge y visitamos la iglesia de esta localidad, que ayer nos encontramos cerrada.
Compramos desayuno y nos ponemos en marcha.
La primera parada es Varniai, dónde damos una vuelta para ver sus principales puntos de interés:
- Iglesia de San Alejando (Varnių Šv. Aleksandro bažnyčia)
- Museo de la Diocesis de Samogitia (Žemaičių vyskupystės muziejus)
- Iglesia de San Pedro y San Pablo (Varnių Šv. apaštalų Petro ir Pauliaus bažnyčia)
Seguimos el camino hacia la Colina de las Cruces. Dejamos el coche en el parking y pagamos el ticket en la tienda de souvenirs (1€ por el coche). La entrada a la colina es gratis, y un pequeño sendero nos lleva hasta un pequeño promontorio, repleto de cruces de todos los tamaños.
La Colina de las Cruces es un santuario, formado por más de cien mil cruces que los católicos han ido colocando a lo largo de los años.
Caminamos entre ellas, hacemos infinidad de fotos, y seguimos el camino hasta el pequeño monasterio.
Una vez finalizada esta turística visita nos disponemos a cambiar de país poniendo rumbo hacia nuestro nuevo destino, el palacio de Rundāle que está situado en Letonia.
Cruzamos la frontera y paramos para comer en el Restorãns Rezidence.
Al acabar de comer nos acercamos al Palacio de Rundāle y nos informamos de los precios de la visita, el precio por entrada nos parece algo caro (10,80 por adulto y 3,15€ por niño) para visitar solo el palacio, (15,30€ por adulto y 4,95€ por niño) para ver el museo y los jardines franceses.
Nos quedamos en el hall y damos una vuelta por el exterior del recinto, Aaron intenta colarse por los baños pero solo consigue entrar en las últimas salas.
Seguimos la ruta prevista aunque las indicaciones del GPS no ayudan mucho.
Llegamos a Riga. Buscamos nuestro apartamento, situado al lado de la iglesia de San Pedro. Dejamos el coche en la zona azul, algo carísimo aquí (5€ primera hora, 8€ las siguientes), así que pagamos 30min para descargar y buscar alternativas.
El señor del apartamento nos indica unas zonas gratuitas para dejar el coche, pero no las encontramos. Cerca del río el precio de la zona azul baja bastante, a 2€ la hora (hemos pagado 31,5€ para dejarlo hasta el día de la salida).
Del coche al hotel callejeamos un poco y vemos:
- La catedral de Riga
- Jugamos en unas instalaciones en la plaza de la catedral
Compramos unos souvenirs y comida para preparar la cena en el apartamento.
Antes de volver al apartamento, pasamos por las calles de detrás de la iglesia de San Pedro donde nos encontramos una estatua con los famosos músicos de Bremen.



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